PILAR Buenos Aires ARGENTINA

El Instituto desarrollará sesiones en el Hotel Sheraton Pilar & Convention Center

y en el Campus de la
Universidad del Salvador, en Pilar.
El Campus “Nuestra Señora del Pilar” se encuentra ubicado en la Avenida Champagnat 1599, Ruta Panamericana,
Acceso Norte, Km. 54,5 Pilar.
La Universidad del Salvador encargó al Arquitecto Clorindo Testa y su equipo –uno de los mas conocidos y
prestigiosos del pais - el proyecto del campus universitario, formado por el auditorio, la biblioteca y una plaza. La intención de la Universidad de Pilar en relación al auditorio es contar con un edificio abierto a la comunidad
de la zona, que cumpla una intensa función cultural. Así, se levanta con la fuerza de un símbolo. Escapa al diseño convencional, equilibrando arte y arquitectura con el estilo de Testa. Está ubicado a orillas del Río Luján en
Pilar, en un terreno de 67 hectáreas.
El auditorio, la biblioteca y la plaza marcan un eje dentro del campus, que parte de donde está la
piedra fundamental, continúa en la plaza que bordea la biblioteca, atraviesa un arroyo con un puente y remata en el auditorio.
El auditorio es macizo por fuera y flexible por dentro, con una forma compleja pero un planteo simple. Es como una gran sala de
reunión, diseñada para realizar todo tipo de actividades culturales y espectáculos. La riqueza de su imagen reside en lo escultural de sus formas, que crean cuatro fachadas distintas.
Al recorrer el edificio se siente que todo fue pensado en relación directa con el paisaje, recuperando las vistas hacia el río. El
auditorio toma la forma de un montículo, como una loma verde. El mirador es el lugar donde la relación con el paisaje llega a su punto máximo. Los intensos colores de los nuevos edificios contrastan con la arquitectura clásica
del cuerpo principal.
El auditorio tiene una capacidad para 800 personas. Esta localizado en el centro del conjunto,
frente a la plaza, desde la cual y por una suave rampa se accede a la cubierta del edificio que se propone como terraza o mirador sobre el lago de regatas. El acceso, orientado hacia el arroyo, está enmarcado por dos salas
laterales. Apenas se traspasan las puertas vidriadas, el foyer se revela como un lugar lleno de luz natural. La sala es luminosa como el foyer. Concebida como un espacio flexible, se puede dividir en cuatro salas menores. Del
mismo modo, a través de tabiques, el telón de fondo del escenario se abre para ampliarlo y crear un nuevo espacio al aire libre.
Ubicado sobre el techo del edificio, el mirador no es más que un gran piso metálico abierto al Río Luján y al horizonte. Sin
embargo, su presencia es imponente: se llega a través de una rampa que sube bordeando uno de los costados y que permite disfrutar visiones distintas a lo largo del recorrido. Para reforzar la sensación de montículo del edificio,
el techo de chapa del edificio se prolonga sobre las paredes, conformando una arquitectura maciza, que se contrapone con la estructura metálica de la rampa y del mirador, pintada de rojo.